Te diré que no me acuerdo
de tus ojos esa tarde,
pero a un tren que retrocede
le he pedido tu mirada.
Se detiene sobre mí
astillando las sienes el recuerdo
que alguna vez
acarició su iris.
Lo desviste de brumas
sobre un sol que se instala
en tus pestañas
y resbala por mi cuerpo
como entonces.
ALICIA HERNÁNDEZ EMPARANZA.
lunes, 26 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
PUEDES DEJARME TUS COMENTARIOS.